- Como llegar -- Mapa de la Comarca -- Ermita de la Carrasca -- El Pairón -- Datos de Rillo -- Nuestras noticias -- Rillo en la prensa -

 

TODO SOBRE RILLO

PARA VER LAS FOTOS

PARA DEJAR MENSAJES

ASOCIACIONES

OTRAS PÁGINAS

 

HISTORIA 3 (continuación)

 

LA CERÁMICA DE LAS EXCAVACIONES

    En la primera campaña efectuamos un primer corte -0-, que nos permitió conocer la existencia de un interesante material cerámico, pero arrastrado y fuera de contexto. De ahí que en la campaña de 1987, planteásemos dos cortes más al pie del abrigo con pinturas, 1 y 2, con parecidos resultados y otro en un abrigo superior, corte 3, en el que aún no hemos alcanzado la roca base.

Corte O

    Se planteó bajo el abrigo con pinturas, durante la campaña de 1986, con la intención de encontrar algún material que contribuyera a su cronología. Medía 1 x 1,70 m. y estaba orientado N.0.-S.E. El transcurso de los trabajos nos hizo ver que no existía ningún nivel "in situ" y el aspecto rodado de muchos de los fragmentos ratificaba esta apreciación. No obstante, para su estudio hemos separado los materiales de las capas superficiales de los que se encontraban en la base del terreno -conjunto I y II- por si de ello pudiéramos extraer alguna información. Durante la excavación, éstos se ordenaron por niveles artificiales con el levantamiento de planos de distribución de cada una de las capas. En general, el corte no ofreció mucho material, sobre todo si se compara con el que apareció en la campaña de 1987. La cerámica hallada muestra evidentes huellas de rodamiento; está hecha a mano, con alguna intrusión de cerámica a torno. Normalmente, está mal cocida, con degradantes medios y gruesos de cuarzo y mica y su tratamiento más generalizado es un alisado superficial. La industria lítica es escasa. En la figura, situación de los cortes 0 (campaña 1986), 1 y 2 al pie del abrigo donde se encuentran los pinturas del esquema del otro gráfico.

    En el conjunto I, formas exvasadas y entrantes poseen idéntica representación (30,7%), muy próxima a la de las formas rectas (23%). Esta coincidencia puede deberse a la escasez de formas recogidas. Predomina la cerámica lisa y en el caso de las decoraciones, se trata de impresiones en el borde o de motivos incisos campaniformes. Destaca por su singularidad el fragmento de pared con cordones en relieve entrecruzados e impresiones, que además posee un engobe a la almagra. Es un fragmento de un vaso probablemente de gran tamaño.

    En lo que se refiere a los campaniformes, señalaremos un fragmento de cazuela de boca muy amplia (34 cm. de diámetro) con decoración al interior. Un fragmento idéntico fue encontrado en la campaña de 1987 en el corte I y pudo pegarse con éste, lo que indica la enorme dispersión del material.

    La única representación lítica está constituida por dos lascas de sílex.

    El conjunto II, que se encontraba en contacto con la roca base, también presentaba un escaso número de piezas. Sólo se documentaron ocho fragmentos de cerámica y seis de sílex.

    En cerámica son mayoría las formas exvasadas con un 62,5% del total, seguidas de las entrantes, con un 12,5%. No hay vasos rectos, aunque sí aparece alguna forma carenada similar a las del conjunto anteriormente descrito. Formas abiertas como la descrita con el número 4, indican la presencia de cuencos abiertos y poco profundos dentro de la línea de las taças semiesféricas", elementos bien documentados en el calcolítico del suroeste en relación con la secuencia de los platos de borde almendrado.

    Respecto a las decoraciones, destacan las impresiones en el borde de las piezas números l, 2 y 6 y una acanaladura en el labio del fragmento número 3. Hay que añadir la decoración de un fragmento de pared de un recipiente de buen tamaño, con triángulos rellenos de líneas.

    La industria lítica, aunque escasa, es más abundante que en el conjunto I. Hay dos láminas sin retocar, una hoja retocada, un perforador y cuatro núcleos agotados. Toda ella es en sílex.

Corte l.

    También situado al pie del abrigo, con orientación NO-SE y 3 x 2 m. Al igual que el resto de los cortes, no posee una estratigrafía, sino una serie de materiales revueltos mezclados con piedras que evidencian una caída de material de la zona superior al abrigo (figura 10). La acumulación de piezas nos ha llevado a separar los elementos en directa conexión con el suelo natural, del resto. De ahí que describamos los conjuntos I y II, constituyendo el II el más próximo a la roca base.

Conjunto I:

    En el corte l en su zona superior, se han contabilizado 71 formas cerámicas, todas ellas fragmentos de tamaño pequeño y mediano y muchas con huellas de rodamiento indicando que no se encuentran en su posición originaria. Hay además 91 fragmentos de pared a mano y restos de vaca y cerdo, que no podemos identificar con seguridad como pertenecientes a la ocupación antigua, pues también aparecieron algunos fragmentos a torno de difícil cronología. Por otra parte, conocemos el uso del abrigo como paridera y resguardo de ganado hasta el momento actual.

    Las cerámicas se han realizado en pastas mal cocidas con cuarzo y mica de grano medio y grueso como degrasante y tratamientos simples en sus superficies, generalmente alisadas. Las decoraciones se hacen presentes con cordones impresos, bordes dentados y alguna pared cepillada. Como elemento de prensión, mamelones elipsoidales o circulares.

    La industria lítica está representada por núcleos agotados y desechos de talla. Respecto a los útiles, destaca la presencia de hojas y hojitas sin retocar, alguna pieza de hoz y un perforador. Hay que señalar la total ausencia de industria pulimentada en el total de los materiales de este yacimiento.

    El conjunto cerámico que analizamos posee una representación de vasijas lisas tres veces mayor a la de decoradas. Entre las formas, predominan las exvasadas que suponen el 33,8% del total del primer conjunto de este corte. Algunas de estas formas se han decorado (12,5%), preferentemente en el borde a base de impresiones de dedos o de pequeños trazos verticales y paralelos entre sí. No obstante, la mayor parte de las formas exvasadas no se han decorado (87 ,5%), siendo necesario distinguir entre las vasijas de pared globulosa con tendencia a cuello marcado (66,6%) de los cuencos (33,3%), generalmente muy abiertos que pueden clasificarse como "taças semiesféricas".

    Las formas entrantes representan el 29,5%, predominando los elementos sin decoración (85,7%), sobre los decorados (14%), que repiten la preferencia de la decoración en la zona superior de los bordes. Se trata de cuencos, a veces de muy pequeño tamaño, aunque están presentes ejemplares de mayor envergadura como el siglado con el número I.

    Las formas rectas son escasísimas (8,4%), siendo mayoría las no decoradas (83,3%), mientras que las decoradas ( 16,6%) se inclinan una vez más por la zona superior del borde.

    Dentro del conjunto destaca la presencia de formas de carena baja que se han recogido en un porcentaje del 14% del total. Se trata de vasijas lisas que tienden a un mejor tratamiento de las superficies, reflejado en un alisamiento más cuidadoso.

    Las ollitas con pezón son escasas -3- y no poseen decoración.

    Algunos fragmentos de pared presentan un fuerte cepillado -2- y un número similar tienen decoración acanalada.

    Como única decoración plástica, tenemos una serie de fragmentos de pared con cordones en relieve -3- decorados con impresiones de dedos o de estaquilla.

    En todos los tipos mencionados, la proporción de decoradas es bastante parecida, no alcanzando nunca el 15%.

    Por lo que se refiere a la industria tallada, se recogieron 64 piezas entre núcleos agotados, lascas, desechos de talla y útiles. la materia prima es el sílex, con alguna excepción en cuarzo. Los útiles, en el sentido clásico del término, representan el 21,8% de la industria recogida. Destaca un perforador lateral sobre lámina arqueda de pequeño tamaño. Es mayoritario el grupo de hojas y hojitas, predominando estas últimas sin retocar. Sólo hay una hojita retocada y un diente de hoz.

    En este pequeño conjunto no existe armadura de ninguna clase, ni industria pulimentada. Ambos elementos conjugarían perfectamente con la industria cerámica que acabamos de caracterizar.

Conjunto II:

    Una segunda parte de este corte es la que hemos llamado conjunto II, con el único fundamento de delimitar alguna diferencia por el hecho de encontrarse sobre la roca base.

    El número de piezas es sensiblemente más escaso, La cerámica repite la mala cocción observada en el conjunto I. Las decoraciones son escasas, destacando un fragmento de cazuela campaniforme que casa con el encontrado en el corte O de la campaña de 1986, indicando una vez más que el material no se encuentra "in situ". Hay además un borde con impresiones.

    Seleccionamos aquí 12 formas y contabilizamos además 9 fragmentos de pared a mano. La industria lítica también es escasa con sólo tres piezas.

    Ahora las formas exvasadas suponen el 50% del total, con un porcentaje similar para vasijas con cuello y para los cuencos abiertos o taças semiesféricas. Sólo una de las vasijas con cuello muestra el borde decorado,

    Entrantes son el 25% de las formas, siempre cuencos de pequeño tamaño, y bordes rectos hay únicamente uno. También hay un único fragmento de pared cepillada.

    Es interesante la presencia en esta zona de una parte del pico vertedero de un crisol, idéntico al documentado en el corte 3 y, también asociado al campaniforme. En este mismo lugar del corte, apareció un resto de escoria de metal que se encuentra en proceso de análisis.

Ir al principio

Volver a la página inicial de HISTORIA

Continuar en historia 2 El abrigo y su ambiente

Continuar en historia 4 Las figuras del abrigo


- Página principal - Mapa-Comarca - Senderismo - El pueblo - Municipio - Sus votos - Las fiestas - Álbum - Las Peñas - Historia - Vida social - Su economía - Fotos - Fotos antiguas - Chat - Foro - El tiempo - Enlaces - [Libro de visitas] -

Copyright © 2000-2017, Webmaster: Ciríaco Vázquez Hombrados  ¡CSS Válido!