MOLINA LA VIEJA con una aproximación al paso del Cid

Molina la Vieja es uno de los tres despoblados que hay en el término de Rillo de Gallo, junto a La Serna del Obispo y Villacabras. Reproducimos los textos de un "Estudio toponímico de los despoblados de la Comarca de Molina de Aragón" de Ranz Yubero, López de los Mozos y Remartínez Maestro (2004).

Molina la Vieja, estudio toponímico

  1. Término municipal en que se ubica según referencia bibliográfica o tradición oral: Rillo de Gallo (Martínez Díez, 1983, 250 y 253).

  2. Fechas en las que se documenta el nombre: Diccionario de Madoz (1845-1850).

  3. Descripción del estado del despoblado y circunstancias que lo rodean, ahondando cuando sea posible, en las causas de su desaparición: Sí se observan restos de muros y muchas peñas a su alrededor. En su parte Norte hay un despoblado donde algunos creyeron que pertenecía a una supuesta población, a la que se consideró como Molina la Vieja (Abánades, 1969, 60). Tal vez corresponda a la antigua MANLIA, si tenemos en cuenta que allí se encuentra un yacimiento del II milenio a.C. (García Pérez, 2000, 290).

  4. Explicación del topónimo, hipótesis sobre la denominación y conclusión definitiva: Molina no deriva de MOLINO sino de MOLA o MUELA, como 'montecillo con cima plana' (Pérez Carmona, 1964, 257).

  5. Álvarez (1968, 345) afirma que la forma de Molina es MOLINUM, topónimo riojano que designa a la 'trabajadora de un molino'.

    Molina aparece como topónimo con el mismo sentido de 'casa en que hay un molino' (Gordón, 1988, 54) y molinaria significa 'presa de molino', según Menéndez Pidal (1986, 311).

    Además apunta Siguero (1997, 337), que antiguamente al molino se le llamaba molina, es el lugar e instrumento en que se muele el grano del cereal, la semilla de lino... La prueba es que este topónimo siempre aparece junto a un río.

    Corominas y Pascual (1980 IV, 120-121) dicen que Molina viene del latín tardío MOLINUM, abreviación del SAXUM MOLINUM, como 'muela'. Opinión parecida es la de Rivas (1979, 45) quien cree que Molino es un termino que proviene del latín MOLINUS, -A, -UM, que a través del latín MOLINU SAXU acabó sustantivándose; su forma primigenia fue el latín MOLA 'muela'.

    Guillén (1981, 182) cree que Molina 'moler, muela, peñasco, saliente', se une el sufijo -ina < -INU con valor afectivo, y Nieto (1997, 241) da a Molina el valor de 'aserradero, fragua'.

    Creemos que Molina[1] alude a la ‘muela’, dato que concuerda con su ubicación.


    [1] En cita de Ranz Yubero et al. se tiene: En Capel (1987, 128) se afirma que Molina debe su nombre a la diosa romana Melonia, diosa de las abejas, aludiendo así a las numerosas abejas que poblaban su territorio, el cual además es rico en plantas aromáticas, ideales para el desarrollo de la apicultura.

Molina la Vieja en fotos, de la cámara de Cándido Robledano, para situarnos frente a los textos que le siguen.

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En nuestro tiempo un tal Juan de Anchuela, vecino de Molina estuvo algunos días cavando en este sitio de Molina la Vieja, y se dice que descubrió los fundamentos de la mezquita que había allí, según parece, los fundamentos de la entrada de piedra bien labrada, aunque algo estrecha, tal y como los moros hacen las entradas de sus templos
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Blas de Taracena sugiere la idea de dar 300 habitantes por hectárea, lo que supone para el castro un censo de ... 1.500-2.000 habitantes para el de Rillo
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Muy en lo alto del montículo donde hace acantilado, se abre una cisterna hecha en la gran piedra que la contiene, adivinándose que allí existió vida
  
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También descubrió los fundamentos de más de 1.000 casas pequeñas
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Esta Fuente de la Mora es muy hermosa y de agua muy delicada, los labradores de allí cerca cuentan muchas cosas de esta fuente, pero no son dignas de ponerse entre las verdades que allí se tratan
  

Molina la Vieja, situación e historia

Molina la Vieja se encuentra situada a menos de 1500 metros al Norte/Noreste del pueblo de Rillo; a unos 200 metros del Barranco del río Viejo.

   Ampliamos esta parte de Molina la Vieja con lo que algunos historiadores han dejado escrito sobre ella. Francisco Núñez en su obra del siglo XVI  “Archivo de las cosas notables de esta leal villa de Molina” dice de este lugar: “En la Sexma del Sabinar muy cerca de Molina y más aún del lugar de Rillo, allí se fundó antiguamente Molina la Vieja, la cual está situada encima de un alto, en la boca del valle por donde van de Rillo a Villacabras. Allí se ven los fundamentos de muchos edificios y las ruinas de su Castillo, el cual estaba bien enriscado y fundado sobre una peña cortada. Dicen que los moros que la poseían, dejaron allí muchos tesoros cuando les fue forzoso abandonarlo, también se dice, entre los moros, que hay libros donde se indica como y donde encontrar estos tesoros. En nuestro tiempo un tal Juan de Anchuela, vecino de Molina, creyendo esto, estuvo algunos días cavando en este sitio de Molina la Vieja, y se dice que descubrió los fundamentos de la mezquita que había allí, según parece, los fundamentos de la entrada de piedra bien labrada, aunque algo estrecha, tal y como los moros hacen las entradas de sus templos, también descubrió los fundamentos de más de 1.000 casas pequeñas, solo diré que la Fuente la Mora está en lo hondo de la cuesta donde estaba Molina la Vieja. Esta Fuente de la Mora es muy hermosa y de agua muy delicada, los labradores de allí cerca cuentan muchas cosas de esta fuente, pero no son dignas de ponerse entre las verdades que allí se tratan”.

    Antonio Herrera Casado se ha pronunciado en varias ocasiones sobre Molina la Vieja en la que sólo quedan restos de castros y el aljibe. De su libro de Heráldica Molinesa (Apunte histórico del Señorío de Molina) reproducimos algunos textos.

    La romanización a la Celtiberia llegó tarde, siendo dominado el actual territorio de Molina por el Imperio romano desde el año 150 a. de J.C.El aljibe en lo más alto de Molina la Vieja.Antiguos historiadores dicen que la capital, Molina, fue fundada por los romanos, y construida junto al cercano pueblo de Rillo de Gallo recibiendo el nombre de Manlia con el que aparece en antiguas crónicas latinas. La verdad es que la ciudad de Manlia era cabeza de un amplio territorio celtíbero, siéndolo desde siglos antes de la confederación de Numancia. También la famosa ciudad de Ercávica se ha querido situar en el territorio molinés, e identificarla con su capital, e incluso la celtíbera y luego romanizada Lacóbriga se ha dicho que estuvo donde hoy Labros, por las razones dadas por los cronistas del Siglo de Oro son, a todas luces, endebles y no fundamentales.Pulsa aquí para ver lo que queda de un castro, solo piedras.

    Esto es lo que dice Antonio Herrera Casado. Hay otras opiniones, con frecuencia distintas. Lo que hoy queda son ruinas irreconocibles, como puedes ver en las fotos sacadas en la primavera del 2001. Del aljibe se conservan las paredes bastante bien. De los castros, con mucha imaginación y porque las piedras están agrupadas en un hoyo, se saca la conclusión de que allí pudo haber algo habitable, porque la mayor parte de las piedras han ido a las paredes de las "cerradas" y a las parideras más cercanas.

Molina la Vieja, con una aproximación al paso del Cid

     A continuación citaremos los escritos de historiadores de Molina que exponen con bastante claridad el papel de Molina la Vieja. Citaremos al Licenciado Francisco Núñez, Diego Sánchez Portocarrero y José Sanz y Díaz. Llegaremos a la conclusión de que la Molina que el Cid visitó fue Molina la Vieja. 

I.- Licenciado Francisco Núñez

    En el “Archivo de las cosas notables de esta leal villa de Molina”[1] el Licenciado Francisco Núñez (1590-1606) nos señala lo siguiente:

    “El Cid salió al campo de batalla contra todos y los venció, prendiendo a muchos y a los otros los puso en huida, entonces, según cuenta el libro de las Grandezas de España, tomado de otras historias, dice que fue preso el Rey de Molina y por rescate se hizo tributario del Cid y al llegar a Molina envió al Cid un gran presente como su señor. Esto sucedió en la era del año 1023, que viene a ser el año de 1075, después cuenta la historia que en la era del año 1125 que fue el año de 1087, habiendo ganado el Cid Valencia envió mucha caballería con su sobrino Alvar Fañez Minaya para que llevasen a su mujer y a sus hijas a Valencia, cuando supo que venían le envió un mensaje al Rey Abengalbón de Molina para que enviase cien caballeros junto con otros cien que el enviaba y saliese a recibir a sus hijas en Medina el cual lo hizo tan cumplida y magníficamente que llevo doscientas caballeros de los suyos y trajo a todos a Molina donde los hospedó y los proveyó de todo lo necesario, hasta las herraduras de las cabalgaduras y después con todo aquel aparato, llevó a Dña. Jimena y sus hijas a su costa hasta ponerlas en presencia del Cid a tres leguas de Valencia, por lo cual el Cid le dio muchas gracias y muchos dones”...

    “Dice después Zurita que el otro Rey D. Alfonso de Aragón en el año 1124 ganó Molina, que está en la Celtiberia, en los confines de los Carpetanos, y dice que en diciembre del año 1125, estaba en Molina y desde allí hacía la guerra contra las fronteras de Molina y Cuenca y se le rindió Molina en el año de 1129 con lo cual quedó toda aquella tierra bajo su Imperio y tributo”…

    “Muerto el Rey D. Alfonso de Aragón en el año 1133, hubo una gran disensión sobre quién le debía suceder en el Reino, ya que el rey D. Alfonso de Castilla lo pretendía como biznieto del Rey de Navarra D. Sancho el Mayor… con estas disensiones y guerras no se pudo reparar y poblar Molina ya que los aragoneses estaban ocupados en cosas mayores, y así quedó esta tierra de Molina como desierta, porque tampoco los moros se atrevían a volverla a poblar, por miedo a los cristianos que tenían cerca y por esta razón el Conde Almerich solicitó Molina y la reedificó. Según esto fue en el año de 1134, o por allí cerca, la fundación de Molina en el sitio que ahora está”.

    En este sentido añade el Licenciado Francisco Núñez “…puso caballeros en Molina cerca del año 1100 y que no se edificó Molina hasta más de 20 años después, también designan al Conde Almerich como restaurador de Molina, pero no fue así, porque él, fue el fundador de Molina, y así le llaman en las historias que hablan de él, pues antes de que éste la poseyera, no había ninguna población en este sitio que se llamase Molina, ni hubo otra, salvo Molina la Vieja, que está junto a Rillo, la cual ya estaba destruida”

    Reproducimos algunos párrafos que dan fuerza a la conclusión a la que llegaremos más adelante. "Estrabón que hizo su historia en tiempos del Emperador Tiberio dice que los celtiberos tomaron el nombre de los celtas y los íberos, y que los más valientes eran los que habitaban cerca de las fuentes donde nace el Río Tajo, que es en esta tierra. Esto es lo que encuentro escrito en historias auténticas. en lo que se refiere a Molina la Vieja, y desde esa época hacia aquí no encuentro ninguna cosa que la contradiga, al contrario, hay algunas personas mayores que lo afirman haber oído a sus antepasados y haber visto ellos que la Mezquita de Molina la Vieja era de tanta devoción que era visitada y frecuentada por los moros, no sólo los de la tierra, sino de otras muchas parte y que esta devoción duró en los moros que quedaron en Molina la Nueva hasta que los Reyes Católicos D. Fernando y Dña, Isabel los echaron de la tierra derribándoles sus mezquitas, Mi padre y otros viejos contaban de ellos que salían en ciertos tiempos como en romería a Molina la Vieja, también he visto un memorial antiguo en que se dice que contra el Rey Abengalbón de Molina vino el Conde D. Pedro de Lara por haberse alzado con el tributo que le pertenecía a su mujer por ser descendiente del Cid, el Conde venció al Rey Abengalbón y se hizo Señor de la tierra, sucediéndole su hijo el Conde Almerich que fundó Molina la Nueva, pero esto no tiene más razón que la de la apariencia, porque la verdad, es que haciéndose poderosos los  Reyes Cristianos y viendo los moros que por estos tiempos los cristianos habían conquistado Daroca y otros pueblos circunvecinos, los moros abandonaron la tierra de Molina y viéndola el Conde Almerich desierta la pidió por merced a los Reyes, y así fue el primer Señor Cristiano de Molina".

II.- Diego Sánchez Portocarrero (1641)

    Sánchez Portocarrero en “Antigüedad del Noble y Muy Leal Señorío de Molina”[2] lo sitúa en 1140, cuando dice “Para esto se ha de advertir, que en el Señorío de Molina hay dos Molinas: una despoblada junto al lugar de Rillo que llaman la Vieja, porque estuvo allí la Cabeza de este Señorío en tiempo de los Moros: Otra, que es la que habitamos, adonde después se trasladó esta por cerca de los años de mil y ciento y cuarenta, que la pobló el Conde Don Enrique de Lara su primer Señor, como consta de su Fuero

III.- Pedro Pérez Fuertes (1983)

    Pedro Pérez Fuertes[3] también analiza este poblado, así dice "en Rillo de Gallo, se hallan huellas de un castro, conocido desde hace siglos con el nombre de Molina la Vieja. Sus habitaciones son de base cuadrada y circulares, rodeadas todas ellas por una muralla de medio metro de altura, un metro de anchura y formando una circunferencia que tiene por centro un otero. Hacia el barranco del Arroyo de Rillo, se ven numerosas rocas con pozos en sus cuerpos que servían para amasar y en lo alto del montículo donde hace acantilado, se abre una cisterna hecha en la gran piedra que la contiene, adivinándose que allí existió vida"

Y más adelante estima su población, cuando dice "Para averiguar la población de estos poblados, es necesario calcular el censo de los habitantes con relación a la cifra que dan numerosos estudiosos en la materia, multiplicando el número de hectáreas urbanizadas por 500 habitantes. Blas de Taracena sugiere la idea de dar 300 habitantes por hectárea, lo que supone para el castro un censo de ... 1.500-2.000 habitantes para el de Rillo". 

IV.- José Sanz y Díaz (1982)

    Volviendo de nuevo a lo que ha representado Molina la Vieja en el marco de la Comarca molinesa. Historiadores tan concienzudos como José Sanz y Díaz[4] no profundizan ni tampoco niegan la posibilidad de que fuese la sede del gobierno durante el periodo en que los musulmanes ocuparon esta zona. Aunque es categórico en otros aspectos relacionados con Molina la Vieja. Así afirma con rotundidad “que Francisco Núñez y Antonio Moreno sostienen que la sede visigótica de Ercávica estuvo en lo que ellos llamaron Molina la Vieja, unas ruinas existentes en la jurisdicción de Rillo de Gallo, opinión que ni siquiera Arenas comparte”

    Estas ruinas no se aproximan ni de lejos a las que se han encontrado en el pueblo de Cañaveruelas, en la provincia de Cuenca (muy próximas al embalse de Buendía), donde definitivamente se ha situado esta ciudad romana.  De la insignificancia de las ruinas de Molina la Vieja no se debe extrañar nadie, aunque tuviese cierta importancia administrativa, sabiendo la situación socioeconómica del Señorío de Molina en aquellos años. Todos coinciden en situar la comarca en una total despoblación. 

  V.- Conclusión

    A modo de conclusión hay que decir que el paso del Cid por Molina, en los años anteriores a 1125, siempre tuvo que ser por Molina la Vieja poblada por lo moros de Abengalbón. La fundación de la actual Molina en 1134 se hace por los reyes cristianos, al lado del río Gallo, con más caudal que el rio Viejo, y donde se levantan las fortificaciones para su defensa.


[1] Adaptación de José Luis Sánchez Carrasco “Archivo de las Cosas Notables del Ilustre y Leal Señorío de Molina de Aragón” Colección libros del Señorío de Molina, 2009

[2] Diego Sánchez Portocarrero en “Antigüedad del Noble y Muy Leal Señorío de Molina” Madrid, 1641

[3] Pedro Pérez Fuertes en “Síntesis Histórica-Politica y Socioecónomica del Señorío y Tierra de Molina” Guadalajara, 1983 (páginas 137-138)

[4] José Sanz y Díaz en “Historia verdadera del Señorío de Molina” Guadalajara, 1982 (pág 64)


CANTAR DEL MÍO CID y sus referencias a Molina la Vieja[5]

Cid
Quien buen mandadero envía tal debe esperar. Versos
Tú, Muño Gustioz, y Pero Bermúdez delante,
Y Martín Antolínez, un burgalés leal,
El obispo don Jerónimo, coronado cabal, 1460
Cabalgad con ciento, preparados por si hay que lidiar;
Por Santa María, vos vayáis a pasar;
Vayáis a Molina, que está más adelante;
Tiénela Abengalbón, mi amigo es de paz;
Con otros cien caballeros, bien os acompañará; 1465
Id para Medina, cuanto pudiéreis andar;
A mi mujer y a mis hijas con Minaya Álvar Fáñez,
Así como me dijeron, allí los podréis hallar;
Con gran honra traédmelas delante.
Yo estaré en Valencia, que mucho costado me ha; 1470
Gran locura sería si la desamparase;
Yo estaré en Valencia, que la tengo por heredad.

Narrador
Esto era dicho, piensan en cabalgar;
Y, tanto cuanto pueden, no paran de andar.
Pasaron por Santa María y a Bronchales vinieron a albergar; 1475
Y al otro día vinieron a Molina a posar.
El moro Abengalbón, cuando supo el mensaje,
Saliolos a recibir con gran gozo que hace:

Abengalbón
¿Venís, los vasallos de mi amigo natural?
¡A mí no me pesa, sabed, mucho me place! 1480

Narrador
Habló Muño Gustioz, no esperó a nadie:

Muño
Mío Cid os saludaba y mandolo recabar:
Con cien caballeros que pronto le acorráis;
Su mujer y sus hijas en Medina están;
Que vayáis por ellas y traédselas acá, 1485
Y hasta Valencia, de ellas no os partáis.

Narrador
Dijo Abengalbón:

Abengalbón
Lo haré de voluntad.

Narrador
Esa noche conducho les dio grande;
Por la mañana, piensan en cabalgar;
Cien le pidieron, mas él con doscientos va. 1490
Pasan las montañas, que son fieras y grandes;
Pasaron Mata de Toranz, de tal guisa que ningún miedo han;
Por el valle de Arbujuelo piensan en bajar;
Y en Medina todo el recaudo está.
Envió dos caballeros Minaya Álvar Fáñez que supiesen la verdad; 1495
Esto no lo retardan, que de corazón lo han.
El uno quedó con ellos y el otro tornó a Álvar Fáñez:

Caballero
Fuerzas del Campeador nos vienen a buscar:
He aquí Pero Bermúdez y Muño Gustioz que os quieren sin falsedad;
Y Martín Antolínez, el burgalés natural; 1500
Y el obispo don Jerónimo, coronado leal;
Y el alcaide Abengalbón, con sus fuerzas que trae
Por amor de mío Cid, por gran honra le dar;
Todos vienen juntos ahora llegarán.

Narrador
Entonces dijo Minaya:

Minaya
Vamos a cabalgar.
1505

Narrador
Eso fue aprisa hecho, que no se quieren retardar
Bien salieron de allí ciento, que no parecen mal,
En buenos caballos con cascabeles y con petrales,
Y escudos a los cuellos y con coberturas de cendales,
Y en las manos lanzas, que pendones traen, 1510
Que supiesen los otros de qué seso era Álvar Fáñez
O cómo saliera de Castilla con estas dueñas que trae.
Los que iban explorando y llegando delante
Luego toman las armas y empiezan a solazarse;
Por cerca del Jalón, tan grandes gozos van. 1515
Cuando llegan lo otros, a Minaya Álvar Fáñez se van a humillar.
Cuando llegó Abengalbón y ante la vista lo ha,
Sonriéndose con la boca, íbalo a abrazar;
En el hombro lo saluda, pues su costumbre es tal:

Abengalbón
¡Tan buen día con vos, Minaya Álvar Fáñez! 1520
Traéis estas dueñas por lo que valdremos más;
Mujer del Cid lidiador y sus hijas naturales.
Os honraremos a todos pues la su ventura es tal;
Aunque mal le queramos, no se lo podremos causar;
En paz o en guerra, de lo nuestro habrá; 1525
Mucho le tengo por torpe quien no conoce la verdad.
84
Descanso en Medina. Viaje a Molina acompañados por Abengalbón. Llegan cerca de Valencia

Narrador
Sonriose con la boca Álvar Fáñez Minaya:

Minaya
¡Hola, Abengalbón, amigo le sois sin falla!
Si Dios me llevare al Cid y lo vea con el alma,
Por esto que habéis hecho, vos no perderéis nada. 1530
Vayamos a reposar que la cena está adobada.

Narrador
Dijo Abengalbón:

Abengalbón
Este obsequio me agrada;
Antes de este tercer día, os la daré doblada.

Narrador
Entraron en Medina; servíalos Minaya.
Todos fueron alegres del servicio que tomaran; 1535
El portero del Rey pagar lo mandaba.
Honrado es mío Cid, en Valencia do estaba,
De tan gran conducho como en Medina le sacaran;
El Rey lo pagó todo y libre se va Minaya.
Pasada es la noche, venida es la mañana; 1540
Oída es la misa y luego cabalgaban.
Salieron de Medina y el Jalón pasaban;
Arbujuelo arriba, aprisa aguijaban;
El campo de Toranz, luego le atravesaban;
Vinieron a Molina, la que Abengalbón mandaba. 1545
El obispo don Jerónimo, buen cristiano sin falla,
Las noches y los días, las dueñas escoltaba;
Y buen caballo en diestro, que va ante sus armas;
Él y Álvar Fáñez en compañía marchaban.
Entrados son en Molina, buena y rica casa; 1550
El moro Abengalbón bien los servía sin falla;
De cuanto quisieron, no tuvieron falla;
Aun las herraduras, pagárselas mandaba.
A Minaya y a las dueñas, ¡Dios, cómo las honraba!
Otro día de mañana, luego cabalgaban; 1555
Hasta Valencia, servíalos sin falla.
Lo suyo gastaba el moro, que de ellos no tomaba nada.
Con estas alegrías y nuevas tan honradas,
Cerca están de Valencia a tres leguas contadas.

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126

El Cid manda a Félez Muñoz que acompañe a sus hijas. Último adiós. Los viajeros llegan a Molina. Abengalbón los escolta hasta La Ansarera. Se descubre el plan de los infantes de Carrión para asesinar al moro


Cid

¿Do estás, mi sobrino, tú, Félez Muñoz?

¡Primo eres de mis hijas ambas de alma y de corazón!

Mándote que vayas con ellas hasta dentro en Carrión;

2620

Verás las heredades que a mis hijas dadas son;

Con estas nuevas, vendrás al Campeador.


Narrador

Dijo Félez Muñoz:


Félez Muñoz

Pláceme de alma y de corazón.


Narrador

Minaya Álvar Fáñez ante mío Cid se paró:


Minaya

Tornémonos, Cid, a Valencia la mayor;

2625

Que, si a Dios pluguiere y al Padre Criador,

Las iremos a ver a tierras de Carrión.


Cid

A Dios os encomendamos, doña Elvira y doña Sol;

Tales cosas haced que nos den placer a nos.


Narrador

Respondían los yernos:


Infantes

¡Así lo mande Dios!

2630


Narrador

Grandes fueron los duelos en la separación;

El padre con las hijas lloran de corazón;

Así hacían los caballeros del Campeador.


Cid

¡Oye, sobrino, tú, Félez Muñoz!

Por Molina iréis, allí posaréis una noche;

2635

Saludad a mi amigo, el moro Abengalbón:

Reciba a mis yernos como él pudiere mejor.

Dile que envío a mis hijas a tierras de Carrión;

De lo que necesitaren, sírvalas a su sabor;

Desde allí las acompañe hasta Medina por mi amor;

2640

Por cuanto él hiciere, yo le daré por ello buen galardón.


Narrador
 

Como la uña de la carne, ellos partidos son.

Ya se tornó para Valencia el que en buena hora nació.

Piénsanse en ir los infantes de Carrión.

Por Santa María de Albarracín pasaban la noche;

2645

Aguijan cuanto pueden los infantes de Carrión;

Helos en Molina con el moro Abengalbón.

El moro, cuando lo supo, plúgole de corazón;

Con grandes alborozos, a recibirlos salió.

¡Dios, qué bien los sirvió a todo su sabor!

2650

Otro día de mañana, con ellos cabalgó;

Con doscientos caballeros, acompañarlos mandó.

Iban a cruzar los montes, los que dicen de Luzón.

A las hijas del Cid, el moro sus dones dio;

Buenos sendos caballos a los infantes de Carrión.

2655

Pasaron el Arbujuelo y llegaron al Jalón;

Do dicen La Ansarera ellos posados son.

Todo esto les hizo el moro por amor del Cid Campeador.

Ellos veían la riqueza que el moro sacó;

Entre ambos hermanos concertaron la traición:

2660


Infantes

Ya pues que hemos de dejar las hijas del Campeador,

Si pudiésemos matar al moro Abengalbón,

Cuanta riqueza tiene la tendríamos nos.

Tan a salvo lo tendremos como lo de Carrión:

Nunca tendría derecho de nos el Cid Campeador.

2665


Narrador
 

Cuando esta maldad tramaban los de Carrión,

Un moro ladino bien se lo entendió;

No tiene puridad, díjolo a Abengalbón:


Moro

Alcaide, cuídate de estos que eres mi señor;

Tu muerte oí acordar a los infantes de Carrión.

2670


127

Amenaza de Abengalbón a los infantes


Narrador 

El moro Abengalbón era muy buen barragán;

Con doscientos que tiene, iba a cabalgar;

Armas iba teniendo, parose ante los infantes;

De lo que el moro dijo a los infantes no place:


Abengalbón

Decidme, ¿qué os hice, infantes de Carrión?

2675

Yo sirviéndoos sin engaño y vos acordasteis mi muerte.

Si no lo dejase por mío Cid el de Vivar,

Tal cosa os haría que por el mundo sonase,

Y luego llevaría sus hijas al Campeador leal;

Vos nunca en Carrión entraríais jamás.

2680


128

 

Abengalbón increpa a los infantes y presiente lo peor. El moro se vuelve; la comitiva sigue el viaje. Los infantes y sus mujeres se desvían de la comitiva. La afrenta del Robledal de Corpes

 

Aquí me parto de vos como de malos y de traidores.

Iré con vuestra gracia, doña Elvira y doña Sol;

Poco precio las nuevas de los de Carrión.

Dios lo quiera y lo mande, que de todo el mundo es señor,

De este casamiento que se agrade el Campeador.

2685


Narrador 

Esto les ha dicho y el moro se tornó;

Teniendo iban armas, al pasar el Jalón;

Como de buen seso, a Molina se tornó.

Ya partieron de La Ansarera los infantes de Carrión;

Dispónense a andar de día y de noche.

2690

A siniestro dejan a Atienza, una peña muy fuerte;

La sierra de Miedes pasáronla entonces;

Por los Montes Claros aguijan a espolón;

A siniestro dejan a Griza que Álamos pobló;

Allí están los caños do a Elfa encerró;

2695

A diestro dejan a San Esteban, mas a lo lejos quedó;

Entrados son los infantes al Robledo de Corpes;

Los montes son altos, las ramas pujan con las nues;

Y las bestias fieras que andan alrededor.

Hallaron un vergel con una limpia fuente;

2700

Mandan hincar la tienda los infantes de Carrión;

Con cuantos ellos traen, allí yacen esa noche;

Con sus mujeres en brazos demuéstranles amor.

¡Mal se lo cumplieron cuando salía el sol!

Mandaron cargar las acémilas con haberes de valor;

2705

Han recogido la tienda donde albergaron de noche;

Adelante eran idos los de criazón;

Así lo mandaron los infantes de Carrión:

Que no quedase allí ninguno, mujer ni varón,

Sino ambas sus mujeres, doña Elvira y doña Sol:

2710

Solazarse quieren con ellas a todo su sabor.

Todos eran idos, ellos cuatro solos son.

Tanto mal urdieron los infantes de Carrión:


[5] Texto modernizado del Cantar de Mío Cid. Timoteo Riaño Rodríguez y Mª. Carmen Gutiérrez Aja, edición didáctica para el proyecto Aula Virtual del Mío Cid

   Iniciativas en la actualidad sobre el camino del Cid

     No obstante esta evidencia el camino del Cid no pasa hoy por Rillo de Gallo, porque se ha dado por supuesto que la Molina que visita es la actual Molina de Aragón. Sin entrar en este debate, recientemente un grupo de intelectuales de Guadalajara han pretendido que el viaje del Cid incluyera otras localidades de la comarca. Intelectuales de la provincia, entre los que destacan Herrera Casado, Blanca Calvo, Juan Garrido, Berlanga, Marquina o José Antonio Alonso como firmantes del manifiesto, impulsan una petición de que se amplíe el Camino del Cid y piden la creación de nuevo tramo entre Medinaceli (Soria) y Molina de Aragón, que justifican en razones literarias, históricas y toponímicas.

     Este nuevo tramo del camino uniría Medinaceli con Molina pasando por el valle de Arbujuelo, Anchuela y Anquela, en el Ducado de Medinaceli, subiendo a los altos de Maranchón, Labros, Hinojosa, Tartanedo, la Sierra de Pardos y la capital del Señorío. "En Rillo hay en la plaza un arco de sabor medieval que sigue llamándose Arco del Cid (sic). Hinojosa se asienta al pie del cerro Cabeza del Cid, otro se denomina Cabeza de Alvar Fañez y en Labros los parajes de Valderodrigo o Pozo Bermudez tienen claras y precisas resonancias cidianas. Lo mismo cabe decir del despoblado llamado de Ciria y su monte Mataciria en el término de Tartanedo. Desde la edad media hay una fuerte tradición cidiana en la zona, reflejada en la toponimia", señalan en el manifiesto. Además, dicen que el tramo Medinaceli-Molina hace posible una nueva "ruta lineal, que se podría denominar Ruta Lineal Burgos-Valencia".


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