Los Petroglifos del Borbullón

     Diversos investigadores han localizado al aire libre grabados rupestres esquemáticos situados en la margen derecha del arroyo Viejo a la altura del Prado del Borbullón  (Figura 1. Situación del yacimiento. Alcolea, Jiménez y Barroso). Se halla a menos de 2 kilómetros del pueblo, subiendo por el camino de Pardos. Los encontramos a la izquierda del camino, a unos pocos metros de este. Son los Petroglifos del Borbullón. Los rillanos los teníamos localizados desde tiempo inmemorial, pero siempre los habíamos atribuido al entretenimiento de los pastores en su tiempo libre. Los dos trabajos que presentamos a continuación, los estudian en profundidad enriqueciéndonos con su conocimiento, nos apean de esta falsa creencia: aquellos grabados tenían una cierta antigüedad y que en realidad escondían un profundo significado, más allá del puro entretenimiento de un pastor.
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     Deja constancia de estos supuestos Serrano Belinchón [1] en 1985, escribía lo siguiente: Acabamos de hacer un alto junto a las losas de arenisca que hay a la vera de la pista. Me explica el alcalde que hay dibujos hechos por pastores en tiempo inmemorial. Una vez sobre ellos le digo que a mí no me parece tan claro el origen de aquellos signos, que a pesar de que parezcan nombres propios escritos sobre la misma piedra por paseantes o jovenzuelos de no lejanas décadas, son muchas las figuras indescifrables que hay allí, círculos con cruces sobre todo, que recuerdan lo que no hace tanto pudimos ver en la Piedra del Moro de Canales, a una hora de allí caminando a pie, y que no estaría por demás que expertos en este tipo de signos y de grafías se pasaran por allí y le echasen un vistazo. El detalle, que pudo pasar desapercibido, me pareció de gran interés.
 
     El conjunto artístico está situado sobre varias superficies rocosas de areniscas con una leve inclinación de norte a sur. Este conjunto de grabados, constituyen el nuevo descubrimiento de los Petroglifos de Rillo, que unido al Abrigo del Llano, que se presenta en otra página (El Abrigo del Llano), forma parte de la riqueza cultural de nuestro pueblo. En la Carta Arqueológica del pueblo se considera deben conservarse como Bienes de interés cultural del término municipal para su protección arqueológica, aunque, en principio, sean de difícil adscripción cronocultural.


      Alcolea, Jiménez y Barroso [2] son los que han estudiado con mayor detalle en 1990 las características de estos grabados, en el marco del Área de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares, con el titulo “Los grabados rupestres esquemáticos de Rillo de Gallo". Dividen el grupo de grabados en tres Conjuntos, que individualizamos al final de esta página con fotos y gráficos que ellos dibujan. Reproducimos unas líneas de cada uno de los conjuntos para orientación de los visitantes de los grabados.

     Conjunto I.
     Bajo este nombre contemplamos el grupo de figuraciones, unas cuarenta, reconocibles, que se encuentran en el extremo occidental del afloramiento, ocupando una superficie de unos 8 metros cuadrados. En general se trata de figuras realizadas mediante el piqueteado y posterior abrasionado de la superficie rocosa, aunque el piqueteado simple aparece también en algunos motivos (círculos concéntricos, estructuras compartimentadas cuadrangulares), sin que se observen grandes diferencias técnicas entre los motivos estilísticamente más antiguos y algunos, como las inscripciones alfabéticas, de matiz indudablemente moderno.

Tro      Conjunto II
     El conjunto 2 se encuentra en la parte central del afloramiento, ocupando unos 7 metros cuadrados de superficie. Como en el caso anterior, la técnica predominante es el piqueteado y posterior abrasionado de la superficie pétrea, aunque en este caso se documenta la incisión en algunas figuras. Por otra parte, existen en este panel bastantes superposiciones de figuras, lo que obedece, como veremos más adelante, a la constante reutilización de las superficies grabadas. Iconográficamente este panel es menos variado que el anterior, y aunque volvemos a encontrar motivos ya estudiados en el anterior panel, como antropomorfos simples, escaleriformes, o figuras circulares, la inmensa mayoría de las figuraciones, que en este panel rondan la cincuentena, son cruciformes.

     Conjunto III
    
El conjunto 3 es el más reducido del conjunto de Rillo de Gallo, totalizando tan solo 12 figuras. Sin embargo es el único aislable topográficamente del conjunto, ya que se encuentra sobre una roca, situada en el extremo oriental del afloramiento, aislada por una diaclasa del resto de las representaciones. Por otra parte repite los modos técnicos utilizados en los otros dos conjuntos, caracterizados por el piqueteado abrasionado de la roca. Iconográficamente, y dado el escaso número de figuras que contiene, es el menos variado de los tres, aunque por ello no el menos interesante. Las figuras más interesantes del panel son dos representaciones de carros.

    Sobre la datación de los grabados se pronuncian en el siguiente sentido, “sin poderlo afirmar tajantemente, tanto la tipología como el sistema de superposiciones apunta a creer que se trata, en su mayoría, de figuras ligadas a la cristianización del lugar, y por lo tanto de época histórica, sin poder ir más allá en su conceptuación cronológica”. Y añaden más en sus conclusiones, al relacionarlas con las pinturas de arte levantino próximas, tanto el abrigo del Llano (Rillo I) como en Rillo II, que presentan en franca convivencia motivos levantinos y esquemáticos, con lo que esto significa de conocimiento y veneración de determinados lugares por parte de gentes cuya existencia, aunque coincidente en el espacio, se encuentra bastante separada en el tiempo. En el caso de los grabados aquí presentados parece similar, con una larga vigencia, desde al menos épocas calcolíticas hasta momentos avanzados del Bronce y, quizás, de inicios del Hierro. Supone, según estos autores, un nexo de continuidad con respecto al poblamiento de la zona, pues permite conocer una secuencia artística cuando menos sorprendente para una zona tan reducida, secuencia que iría desde el Epipaleolítico hasta, posiblemente, la Edad del Hierro. Tro

     Óscar Ponce [3] en su libro "Petroglifos en Guadalajara" le dedica una parte a los petroglifos del Borbullón. Herrera Casado comenta el contenido del libro: Es muy buen trabajo de análisis y reflexión en torno a la religión primitiva y a la evolución de las creencias. Pero en este libro aparecen otros “santuarios” de esta temática. Así la “Peña Escrita” de Canales de Molina, con sus figuras antropomorfas sobre la roca, enormes de tamaño, como pidiendo a los “seres astrales” que las visitan desde el alto que vengan a ellos, que vuelvan a darles luz y saberes. Aparecen allí semblantes humanos, carátulas idólicas, letroides, huellas de pies y manos… un espacio mágico, sin duda . Como lo es el cercano abrigo de Rillo de Gallo, donde varias rocas se muestran plenamente ocupadas de estos símbolos. El autor analiza, a propósito de estos lugares, la formas religiosas primitivas de nuestros ancestros celtíberos, pues es en su territorio que todas estas muestras (y más que seguramente quedan aún por descubrir) aparecen ante los ojos sorprendidos de los viajeros que hasta allí lleguen. Reproducimos una nota de promoción del libro en Nueva Alcarria.
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      El trabajo de Oscar Ponce enriquece nuestro patrimonio arqueológico sacando otra vez a la luz los petroglifos del Borbulllón (página 73, Rillo de Gallo). Amplía con mayor precisión alguna de las lagunas que nos quedaban del trabajo “Los grabados rupestres esquemáticos de Rillo de Gallo". Con tres buenas fotos en color comenta los tres conjuntos en que dividieron los anteriores autores los grabados. También utiliza una de nuestras fotos, esa que tenemos desde hace ya algunos años en este apartado, aunque no cita la fuente. Mantiene el nombre de Borbullón siguiendo la tradición, el Catastro y otros muchos mapas, aunque lo incluya con comillas. Agradecemos que se ocupe de nuestras cosas y nos complace que use esta página. Entre otras muchas cosas que estudia está la datación de los grabados: lo más probable, según mi criterio y con las hipótesis presentadas, seria acertado datarlas en una etapa transicional del Calcolítico a la Edad de Bronce o Bronce Antiguo, o sea, mitad del III milenio o principios del II (a. de C.). Y aún precisa más en su libro: con total certeza los grabados más tempranos son los "ídolos con cuernos", siendo datados en una etapa transicional de la cultura campaniforme a la Edad del Bronce o Bronce Pleno. Por otro lado, tenemos iconografía típica de la protohistoria, y la tercera intervención, es la ocasionada con intención de cristianizar, por tanto, medieval o moderna. Esta mezcla de épocas lo justifica por que el conjunto se encuentra en un lugar de paso natural y obligado que sería usado con frecuencia por los diferentes pobladores.

   S.O.S. de Óscar Ponce: Este conjunto, tiene un interés artístico muy valioso, al que hay que proteger y promocionar para que sea respetado y no caiga en el olvido y no sufra el vandalismo. 


  [1] Serrano Belinchón, José. "Hoy estamos en... RILLO DE GALLO", Nueva Alcarria, 11 de enero de 1985.
 
  [2] Alcolea González, José Javier; Jiménez Sanz, Pedro José; Barroso Bermejo, Rosa. "Los grabados rupestres esquemáticos de Rillo de Gallo (Molina de Aragón, Guadalajara)" Actas del Symposium de Arqueología "La Edad de Bronce en Castilla la Mancha". Toledo,1990
  [3] Ponce Jimeno, Óscar "Petroglifos en Guadalajara", Aache Ediciones. Guadalajara, 2020.  


Los tres conjuntos del Borbullón con fotos y dibujos de Alcolea, Jiménez y Barroso

 


Foto y croquis del Conjunto I


Foto y croquis del Conjunto II


Foto y croquis del Conjunto III



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